Síndrome de Burnout Médico: qué es y cómo combatirlo en el trabajo

Agotamiento, depresión y estrés son tres de los síntomas del síndrome de Burnout Médico, un trastorno emocional relacionado directamente con el trabajo y que afecta mayoritariamente a médicos. Hoy te invitamos a conocer lo qué es, sus signos más frecuentes y cómo combatirlo para lograr un correcto desempeño profesional.

La medicina es una de las profesiones con mayores tasas de estrés. Los estudiantes terminan su grado, se especializan con Posgrados de Medicina y se incorporan al mundo laboral. Sin embargo, en ocasiones, el ambiente de trabajo no es lo que imaginaban; los horarios, el entorno profesional y la alta responsabilidad social que llevan a sus espaldas son factores que exponen a los médicos a padecer el síndrome de Burnout, también conocido como síndrome de quemarse en el trabajo.

¿Qué es el síndrome de Burnout?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha incluido al síndrome de Burnout dentro de los cinco problemas sanitarios más graves de la actualidad. Se trata de un trastorno emocional relacionado con el trabajo, pues es el entorno en el que se manifiesta. Esta condición multidimensional de cansancio y agotamiento se produce en aquellas profesiones en las que se tiene contacto directo y constante con personas, destacando especialmente la medicina.

La tasa de afectados es considerable, sobre todo en España, que es uno de los países con un mayor número de médicos diagnosticados con el síndrome de quemarse en el trabajo. Un 47% de estos profesionales manifiestan agotamiento, de los cuales un 37% padecen los signos y síntomas de este trastorno.

Si bien el número de profesionales diagnosticados con este síndrome es un dato a tener en cuenta, el motivo por el que la OMS le concede tal importancia se debe a las graves consecuencias que se pueden producir de no ser tratado a tiempo, pues entre sus síntomas se encuentra la ideación autolítica.

Síntomas y factores desencadenantes

Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la ansiedad, la fatiga, la depresión, irritabilidad, dificultad para concentrarse y un sentimiento de cansancio permanente. Sin embargo, también se pueden llegar a manifestar alteraciones físicas como el insomnio y la migraña, causadas por el cuadro sintomatológico descrito anteriormente. Este conjunto de signos no se resuelve tomando unos días de descanso, sino que requieren de un correcto tratamiento y seguimiento por parte de un facultativo.

Por otra parte, al contrario de la idea generalizada de que el síndrome de Burnout se manifiesta a causa del estrés provocado por los pacientes, la realidad es que lo que lo desencadena es trabajar en un ambiente de alto estrés en el que se produce alguna de las siguientes situaciones:

  • El trabajo interfiere demasiado en la vida familiar.
  • No tener control sobre el horario y el tiempo libre.
  • Dedicarse poco tiempo a uno mismo.
  • Estar en desacuerdo con los valores y directrices del jefe.
  • Trabajar en un ambiente caótico.
  • Tener una alta tolerancia al estrés, restándole importancia e ignorándolo.

Cómo combatirlo

La prevención es fundamental para evitar la aparición de este conjunto de signos y síntomas que actúan en detrimento del desarrollo laboral y el sentimiento de autorrealización. Esta tarea corresponde a la dirección de los centros sanitarios, encargada de la coordinación del personal médico. La Asociación Médica Americana (AMA) ha publicado un protocolo de actuación para evitar situaciones de estrés en el trabajo:

  1. Establecer el bienestar como un indicador de calidad. Este deberá ser medido regularmente para prevenir el agotamiento, fomentando la calidad en el servicio que prestan a los pacientes.
  2. Crear un comité para supervisar y medir el bienestar. Se debe escoger a un grupo de profesionales formado por personal sanitario y administrativo, con el objetivo de promover recursos de bienestar y supervisar el entorno laboral.
  3. Realizar una encuesta anual para medir el bienestar del personal. Por medio de esta herramienta, que debe ser cumplimentada de forma anónima por los empleados, se puede conocer el nivel de satisfacción del personal sanitario.
  4. Reunirse regularmente con el comité para discutir datos. Gracias a los datos obtenidos en la encuesta se puede identificar aquellas áreas que necesitan ser mejoradas.
  5. Realizar intervenciones. Una vez detectadas las áreas más afectadas por el agotamiento se debe realizar una reestructuración, desde el flujo de trabajo hasta el modelo de comunicación, incluyendo proyectos para mejorar la calidad.
  6. Repetir la encuesta. La comparación de resultados permite comprobar si las medidas han sido efectivas o, por el contrario, los niveles de agotamiento laboral se mantienen.

El síndrome de Burnout por especialidad

A pesar de que la tasa de profesionales diagnosticados es superior en el personal sanitario, el porcentaje de afectados varía en función del área de trabajo. Se ha demostrado que en algunas especialidades el número de médicos que padecen el síndrome de Burnout es mayor que en otras, destacando especialmente urología, medicina física y medicina familiar:

  1. Urología: 63.6%
  2. Medicina física y rehabilitación: 63.3%
  3. Medicina familiar: 63.0%
  4. Radiología: 61.4%
  5. Cirugía ortopédica: 59.6%
  6. Dermatología: 56.5%
  7. Subespecialidades de cirugía general: 52.7
  8. Patología: 52.5%
  9. Pediatría general: 46.3%

Estos datos reflejan un problema grave dentro del sistema sanitario, ya no sólo para el profesional sino también para el paciente. El cansancio, el insomnio y la fatiga reducen sustancialmente las capacidades para el correcto desempeño profesional. Por ello, es fundamental tanto su prevención, creando ambientes de trabajo que prioricen el bienestar, como su identificación, diagnóstico y correcto tratamiento.

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